viernes, 21 de septiembre de 2012

Psycho, 3 martines

Me parece que esta película no necesita presentación. Un clásico del cine de suspenso/terror de 1960 dirigida por Alfred Hitchcock. La historia, basada en el libro homónimo que Robery Bloch escribió un año antes inspirándose en el asesino serial Ed Gein, cuenta la historia de un asesino y la investigación sobre la desaparición de una de sus víctimas.
El guión es el de un clásico policial que perfectamente podría haberse sacado de CSI o cualquier serie yanqui, pero lo interesante que tiene es que si uno no sabe que es un policial, no se imagina que los es hasta después de la primera mitad. Primero se centra en una trama de la protagonista que posterior mente será asesinada y después la historia se enfoca en quien la mató. A su vez, aparece la subtrama de la investigación de la hermana de la víctima y su amante. También hay poca elipsis, algunas acciones que parecen innecesarias que sean contadas, o al menos que podrían ser más breves, hacen la película que sea lenta y atrapante a la vez. Como en todo policial, tiene que existir un punto donde parezca que se resuelve, pero finalmente no lo hace. Por supuesto que esto pasa, y es tan bueno este amague que jamas te imaginarías el verdadero final.
Una de las mejores cosas que tiene el film es la música, que fue compuesta por Bernard Herrmann, un tipo que trabajó muchisimo con Hitchcock y con Orson Wells y además tuvo varias nominaciones al Oscar. Muchas escenas no tienen diálogo, por lo que la música cobra un rol fundamental. Lo único en contra es que aveces empieza  un poco tarde y sin subir el volumen de a poco.
Otro punto a rescatar son los planos. A pesar de que no hay muchos que llamen la atención, hay algunos planos cortos perfectos. Por ejemplo, el hecho de filmar los pies, la boca gritando y la sangre corriendo en la  clásica escena de la ducha hace que sea tan recordada, porque en definitiva no es tan importante. También la toma con la que inicia la película (un largo plano secuencia con grúa) y una desde un pasillo con la cámara alta y en picada son fantásticas.
Lo que es muy bueno es algo en lo que nunca había prestado especial atención que es en la actuación. Anthony Perkins en su rol de Norman Bates está perfecto. Las exageradas expresiones y esa sonrisa de loco no habrá sido fácil de conseguir, y en la escena del sótano hace que te pegues un julepe de aquellos. Por otra parte, la actuación que me pareció muy mala fue la de Janet Leigh. No tuvo expresión cuando era muy importante que la cara transmita los pensamientos ya que no habia dialogo, ¡y encima estuvo nominada para los Oscar y el Globo de Oro!


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